HELOMA O CALLO

Con la terminología científica de   HELOMA, (más conocido como callo) del griego helos, clavo y oma, tumor, tiloma, callo producido generalmente por presión nos referimos al  acumulo de queratina, (en la capa cornea de la epidermis) en zonas  circunscritas

    Un heloma es un engrosamiento de la piel, compuesto por células muertas, queratinizadas, descamadas, impactadas, distorsionadas en zonas de  roce y fricción  

    El heloma  se manifiesta como una superficie queratósica,  de bordes circunscritos bien delimitados, es  una masa seca cornea y dura,  amarillenta  o blanco-amarillenta, en el centro de la  masa cornea en ocasiones aparece un núcleo duro, también coloquialmente llamado “clavo” de coloración más pálida,  que se introduce hacia tejidos subepeidérmicos.

Etiología:

La causa de la aparición de los helomas o callos es la presión o fricción anormal de forma continua contra la piel del dedo contiguo o contra la piel del calzado, como norma general, pero la causa se puede deber a :

 

 

    Factores extrínsecos, como: 

  • El calzado estrecho o mal ajustado.

  • Irritaciones por las irregularidades del mismo o de materiales acrílicos como el de medias o calcetines

  Factores intrínsecos tales como: 

  • Prominencias óseas.

  • Bordes óseos irregulares.

  • Exóstosis o defectos de alineación de los dedos

  • O una función y estructura defectuosa del pie.


Helomas

Helomas
Los dolores de los pies son el resultado de diferentes etiologías (orígenes)…

A menudo, la gente y los medios de comunicación nos preguntan cuál es la dolencia más frecuente en lo que a pies se refiere, y aunque parezca ingenuo, las afecciones más frecuentes no necesariamente deben ser las más delicadas, complicadas o que conlleven riesgos de mayor magnitud; es así que después de algunos años de labor profesional, hemos llegado a la conclusión de que los Helomas y las Hiperqueratosis (comúnmente llamados Cayos) son la dolencia más común en nuestro medio y en la mayoría de los países con los que mantenemos comunicación.

Los Helomas (cayos) son tejidos queratósicos desarrollados en zonas estratégicas en la biomecánica de la locomoción, como defensa de la piel, contra las agresiones externas del suelo, del calzado o de algún aparato ortopédico (férula, ortésico, etc.). También pueden producirse como consecuencia de una alteración de la estructura ósea del pie, es decir, vencimientos de los arcos, ya sea el lateral interno (medial), externo (lateral) o transverso anterior (ubicado a nivel de las cabezas metatarsianas distales) o alteración traumática de la estructura ósea por accidentes de diferentes índoles.

De acuerdo a su localización y su estructura, adquieren su propio nombre. Cuando se encuentran en el retropié, generalmente se les denomina queratosis si su dimensión es reducida, o hiperqueratosis cuando es de mayor dimensión y grosor. Podemos encontrarlos también en las cabezas metatarsianas. Estas queratosis pueden llegar a formar un núcleo (como consecuencia de una presión constante) vulgarmente llamado raíz u ojo, en estos casos reciben el nombre de helomas. Este término de origen griego es la fusión de dos palabras: “Helo”, que significa clavo y “Oma”: tumor; es decir, el heloma es un tumor con forma de clavo.

Los helomas pueden ser duros, desarrollados en las cabezas metatarsianas. Los podemos encontrar también en la parte dorsal y en la zona interfalángica de los dedos. En algunos casos pueden ser muy dolorosos, y al realizar la helotomía o enucleación podemos darnos con la sorpresa de que emanen solución hemática (sangre), en este caso nos encontramos con un heloma vascular y en el anterior con un heloma neurovascular.

Si el heloma se desarrolla en la espacio interdigital (entre los dedos), hemos hallado un heloma blando (generalmente color blanco, macerado); este tiene una textura blanda en toda su superficie y en el centro nos encontraremos con el núcleo. Se le denomina vulgarmente ojo de gallo o de pollo, según las costumbres de cada país, porque los tejidos que bordean el núcleo son muy blandos o hiperhidratados, como consecuencia de la humedad o transpiración de la zona.

Se presentan algunos casos de helomas dorsales y rara vez plantares, que adquieren cierta temperatura como consecuencia de una infección producida por el núcleo contra la cabeza metatarsiana o contra la articulación interfalángica; a estos se los denomina helomas sépticos, por la presencia de solución purulenta (pus).

Todas las manifestaciones de helomas, queratosis e hiperqueratosis deben ser tratados por profesionales podólogos debidamente acreditados, quienes solucionarán estos problemas previo estudio detallado (anamnesis y diagnóstico) del pie del paciente. Así la disminución parcial o erradicación de los mismos se logrará mediante un compensador estático anatómico (soporte plantar) con un accesorio de descarga y/o almohadillado o un ortésico elaborado en elastómeros (siliconas) de diferentes densidades, confeccionados de acuerdo al problema específico que presente el pie del paciente.

En resumen, las callosidades, sean éstas helomas o hiperqueratosis son el resultado lógico y consecuente de una fricción o presión anormal de origen interno o externo, que pueden ser tratados y eliminados de acuerdo a su etiología y a un diagnóstico acertado, teniendo en cuenta un período prudencial de tratamiento

Dr. David Briceño Hernandez